martes, 14 de diciembre de 2010

Nueva etiqueta para la alimentación.

Después de más de tres años de negociaciones en Bruselas, los ministros de Sanidad y Consumo de la Unión Europea han decidido revisar la normativa con respecto al etiquetado que tienen los productos alimentarios y las bebidas envasadas, haciendo constar de forma obligada el contenido energético, carbohidratos, grasas saturadas, sal y proteínas por cada 100 gramos o 100 mililitros, así como cualquier alergético que puedan tener.

Aunque el reglamento ya ha sido aprobado, su contenido no entrará en vigor hasta el 2013 o 2014 ya que, aunque es vinculante para los estados miembros, hay un periodo de transición para la completa adopción por todos los estados (falta el visto bueno de la Eurocámara).

Lo curioso es que no todos los productos se ven afectados por esta medida, hay bebidas alcohólicas que no están sujetas al nuevo etiquetado (vino, cerveza, licores, etc.), y determinados productos alimentarios no envasados, aunque quedan a expensas de lo que digan sus países de origen y futuras revisiones e informes que podrían aconsejar lo contrario.

Respecto al formato de la etiqueta, no se dice nada, pero la letra deberá tener un tamaño mínimo (no inferior a 1,2 mm.), se deberá hacer constar el tipo de carne (que no sea vacuno).

Siempre he sido de la opinión de que los cambios son buenos, sobre todo para las empresas más pequeñas (¿qué es lo que quiere el líder?? que nada cambie, obviamente), y este cambio debe ser entendido como tal.

Estas medidas buscan proteger al cliente, al consumidor, pero las empresas deben “coger el guante” y, dado que no se establecen formatos, tratar de ir más allá para ofrecer un auténtico servicio y aportar una diferenciación a la que el cliente sea sensible, sobre todo en un sector donde la mayoría ya ofrecía esta información. El hecho de que haya un periodo de tiempo amplio para su aplicación supone que habrá empresas que lo dejarán para más adelante, por lo que es una invitación para adoptar la medida cuanto antes y dejar a la competencia retrasada.

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2 comentarios:

  1. Ya son pocas las marcas que no incluyen esta información en sus etiquetas, ¿no?

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  2. Si, en principio son pocas, y con esta nueva normativa todavía serán menos, pero creo que es una oportunidad para tomar nuevas vías y llevar el tema del etiquetaje más lejos.

    Por ejemplo, está el caso de un supermercado (creo que es Eroski, pero como no hay en Valencia no estoy seguro) que las etiquetas, además del valor nutricional, tienen una especie de semaforos en los envases que informa sobre la idoneidad del producto para distintas situaciones de uso. No conozco el caso muy bien, pero desde luego es una diferencia notable.

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