sábado, 10 de julio de 2010

Lecciones de marketing que nos da el pulpo Paul.

Uno de los fenómenos mediáticos de este Mundial ha sido el pulpo Paul. ¿Quién es el pulpo Paul? Bueno, por si alguien no lo conoce todavía el susodicho pulpo ha sido declarado como la pitonisa del Mundial. Un pulpo que ha acertado la victoria o derrota de todos los partidos de la selección alemana de futbol. La metodología es sencilla: en la pecera donde está el pulpo se introducen dos cajas pequeñas de plástico con tapa y con mejillones en su interior. Una caja muestra la bandera de de Alemania y la otra la de su rival (hasta ahora). Paul apuesta por el país que gana cuando abre su caja y come el mejillón correspondiente.

El caso es que este fenómeno mediático se está convirtiendo en un fenómeno de estado, no sólo hablan de él los periódicos deportivos, también la prensa de información general, radios, televisiones… y hasta en el Congreso de los Diputados estamos viendo a políticos tratar del tema. Alucinante.

Una cosa curiosa, y que no todo el mundo sabe, es que al pulpo Paul también le ha salido competencia. Parece que el mundo animal está lleno de “Rappeles”, y se habla de un loro indonesio que también predice el resultado, de una langosta gallega y hasta de una ardilla, pero ninguno de estos animales ha conseguido ser rival para el pulpo Paul.

¿Por qué no han sido rivales?

Pues la respuesta es muy sencilla y la encontramos en la estrategia que ha seguido Paul para posicionarse. Una forma genial de diferenciarse y que no todo el mundo puede hacer, es distinguirse por ser el primero dentro de una categoría y Paul es el primero de los animales profetas. El motivo es que, en general, la gente “odia” cambiar de opinión, se aferra a lo que ya conoce, por tanto la empresa, persona o pulpo con más antigüedad en una categoría parte con ventaja cuando otros le imitan.

Si los que vienen detrás hacen lo mismo, reforzarán al líder. Para no hacerlo necesitan encontrar una idea o estrategia diferente que les otorgue un posicionamiento que les ubique en el “mapa”, o cambiar de categoría. El problema es que la categoría de los animales profetas es bastante estrecha (aunque se pueda decir que son otras especies) y por ello Paul va a seguir reinando. A la gente le gusta hablar de lo que todo el mundo conoce, de lo que está de moda, de lo que otros hablan, y nadie habla de langostas, ardillas o loros profetas. Estamos ante el Steve Jobs del mundo animal, por eso se va a seguir hablando de él (hasta poco después de que la final acabe, claro).

Afortunadamente su última predicción es que la final la gana España. Esperemos que acierte. Si es así que lo indulten, sino… lo quiero a la gallega.

4 comentarios:

  1. Brillante utilización del fenómeno del pulpo Paul para hablar de posicionamiento... Desde luego el Marketing explica muy bien las malas decisiones que tomamos como sociedad, al ignorar sistemáticamente opciones que muchas veces son mejores o más eficientes por el simple principio de "comodidad" que describes con aquello de que la gente "odia" cambiar de opinión. Y así nos va.... Un saludo

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  2. Me alegra que así te parezca Felipe, es un orgullo. Respecto a la segunda parte... la gente (por lo general) es impermeable respecto a sus comportamientos o ideas, porque supondría aceptar que están basadas en un error y eso es muy complicado. Un abrazo.

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  3. Todos erramos constantemente; aceptarlo es fundamental para tomar mejores decisiones... Cambiar de idea no significa siempre que se estaba errado, sino que se ha encontrado algo mejor. Sin ese espíritu no habría ciencia...

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  4. De nuevo estoy de acuerdo contigo Felipe.

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